Mi reflexión sobre el CUARTO ANIVERSARIO DEL FALLECIMIENTO DE BORGES

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5 de octubre de 2004, siete de la mañana.
(Conmemoración de San Francisco de Asís)
         

Tenemos la costumbre, creo que generalizada, de celebrar los aniversarios de la desaparición física de los Artistas y de las personas que queremos. Yo también lo estoy haciendo. Quizás la costumbre viene arraigada por nuestra Santa Iglesia, con la celebración, valga la redundancia, de los funerales y misas por los difuntos. A veces, ni siquiera hacemos eso. Con el tiempo, nos vamos acostumbrando a la falta de ese ser querido y de cuando en cuando le “encargamos una misa”. Prueba de ello es, las tumbas en los cementerios. Los primeros días después del óbito las vemos inundadas de flores, luego alguna que otra  de plástico… y de último… dan pena… no tienen ¡nada!  Viene esto a dar la razón a nuestros Sacerdotes cuando nos recuerda aquello de que Una rosa se marchita, sólo la oración llega hasta Dios. Naturalmente, todo esto lo digo con las excepciones de la regla, pues me consta que en muchos cementerios existen tumbas con fallecidos hace muchísimos años y siempre están con flores frescas.

         Respecto a esto, afortunadamente, la emisora Radio Doramas, con su directora Tere Godoy al frente, y en lo que respecta a nuestro Artista, no solo lo recordamos en su fallecimiento, sino que en varias ocasiones, hablamos de él, y juntos, seguimos reivindicando lo que Juan Borges se merece.
         Pero de todas maneras, y aunque le recordemos en el aniversario de su fallecimiento, como digo y según la costumbre religiosa, creo que debiéramos instituir un acto en conmemoración del día de su nacimiento, para celebrar su llegada, no su marcha. Estamos a tiempo, fue un 6 de marzo cuando Borges nació, y de aquí al 2009 quedan cinco meses. A mi se me ocurre una ofrenda floral ante uno de sus monumentos, un acto parecido como el que anualmente, y todos los días 24 de julio, hacemos los miembros del Instituto Canario de Estudios Históricos, “Rey Fernando Guanarteme” ante el Rey de Canarias Tenesor Semidan. En este caso, sería ante otra de sus obras, el Monumento a las Tres Princesas que está ubicado a la entrada de nuestra ciudad y que, sin Borges pretenderlo, se ha convertido en el primer referente de la Ciudad, símbolo de nuestra canariedad. Entiendo que sería el justo reconocimiento a nuestro Artista cada año.
         Pero lo que si está claro, para no llevarnos a equívocos, este acto ha de ser organizado por las Concejalías de Cultura y de Patrimonio Histórico de nuestro Consistorio. Pues, estamos hablando de un Hijo Predilecto, en este caso, fallecido. Pero mucho más aún están obligados a esta celebración no solo como digo, por ser uno de sus Hijos Predilectos, sino en especial, por tratarse de un hijo que nombró a su Ayuntamiento como Heredero universal de todos sus bienes, derechos y acciones, sin limitación alguna. Y cuando digo “de todos sus bienes”  quiero aclarar que no fueron pocos. Pues no solo fue su Casa Taller, ubicada desde su nacimiento en la actual calle Santiaguito Machín en San Isidro, sino también un solar en “Llanos de Nazaret” de la Isla de Lanzarote así como una buena cantidad económica de poco más de 14.000 éuros. Se trataba de sus humildes ahorros. A esto, habría que sumarle una póliza de seguro de vida por unos 6.000 € y su liquidación de la Seguridad Social. Todo esto es de justicia agradecer a su fiel amigo Jesús Pérez Sosa, “Suso el de la Imprenta” que fue quien se encargó para que Borges no perdiera un céntimo. De estas cantidades pagó su última obra que donó a la Ciudad: Santiago de los Océanos y todos los gastos fúnebres, incluido la lápida de su sepultura, todo ello por valor de unos 9.000 €. El murió, con la tranquilidad de que el  resto, se destinaría para financiar parte de los gastos que se ocasionaran en la creación de su Fundación con su Casa Estudio. Al día de hoy, cuatro años después, todo continúa igual. Su casa herméticamente cerrada, quizás cayéndose a trozos y el resto de sus fondos en las Arcas Municipales.
         No entiendo, como es que no se habla de Borges, ni por parte de la Concejala de Patrimonio Histórico doña Chona Monzón ni mucho menos, y más grave aún, por parte del Concejal de Cultura don Manuel Mateos. Y que por estas fechas ni las de su nacimiento se organicen acto alguno en recuerdo del mismo. Y si digo “más grave aún” es que don Manuel Mateos es del barrio del Artista, es decir de San Isidro, el cual me ha dicho a mí personalmente que se pasaba largos ratos con él, en su estudio, y que también posee muchas obras de Borges. No entiendo este olvido, menos aún por el responsable  máximo de nuestra corporación, don Teodoro Sosa, alcalde de nuestra ciudad.
         ¿Como es que no se organiza algún acto en conmemoración a Borges que sólo lleva cuatro años fallecido y con tanto boato se ha celebrado la bajada de nuestro patrón Santiago a Las Palmas en cumplimiento de los 200 años? Y que conste que nos estoy en contra de estas celebraciones, ¡líbreme Dios!, pero si estoy en contra que se olvide a nuestro Artista como se está olvidando, sobre todo, porque todos como ciudadanos estamos en deuda  con él.
         Yo por mi parte, y que no conste como justificación, he hecho lo que humildemente he podido. He logrado, que las Direcciones Generales de Promoción Educativa y la de Cooperación y Promoción Cultural del Gobierno de Canarias me publicase La Ruta Escultórica Borges Linares. Edición que como todos saben se encuentra en todas las Bibliotecas y Centros de Enseñanza Secundaria y Superior del Archipiélago Canario, así como en las Casas Canarias de Madrid, Sevilla, Barcelona, Valladolid, Córdoba, Cuba, Bolivia, Dinamarca, Caracas, Isla de Margarita, Suecia, Berlín, Brasil, México, Miami, Buenos Aires etc. Se trataba de una edición totalmente gratuita, de la cual he dejado siempre claro que no he percibido cantidad económica alguna.  
         He recibido cientos de felicitaciones de la mayor parte de estos lugares, peticiones de muchos ciudadanos que están dispuestos a pagar lo que sea por hacerse con un ejemplar, ya que la edición está totalmente agotada. No entiendo como, nuestro Ayuntamiento, en especial las concejalías nombradas, no ponen en práctica la publicación de una nueva edición que ¡se pagaría sola! Sigo insistiendo que yo no cobraría nada por derechos de autor. No cobraría nada al igual que lo he hecho como miembro del Consejo Municipal de Patrimonio Histórico de nuestra Ciudad, Consejo que desde que entró esta nueva Corporación dejó de celebrar sesión alguna. Es cosa que tampoco entiendo.
         A veces, pienso, que yo con mi actitud, le estoy haciendo daño a Borges, y si este proyecto fuese de otra persona ya se hubiese realizado. Mi actitud digo, de hablar como hablo, y como siempre he manifestado, por escrito, con mi firma cuando se trata de un medio de difusión escrito,  y,  delante de las personas, mirándole a sus ojos, nunca detrás, y porqué no, también digo a quien voto en unas elecciones. Soy de los que creo, que el buen amigo es el que nos dice las cosas a la cara, nunca a nuestras espaldas. Esta actitud me ha llevado a enemistarme con muchos amigos, algunos de ellos hoy Concejales o Consejalas, noto, que intentan retirarme el saludo, o peor aún, cuando me ven de lejos, dan la vuelta y echan por otra calle. Olvidándose que somos nosotros, los ciudadanos los que le hemos elegido, y que con nuestros impuestos, aún  en contra de nuestra voluntad, se asignan suculentos sueldos.
         Quizás no hacen caso a los proyectos que solicito porque lo hago sin presentar nómina alguna, y desgraciadamente comprobamos que últimamente, la mayor parte de las cosas, se hace por dinero. Y no es que esté dando a entender que me encuentre en una situación económica boyante, en absoluto, sólo que gracias a Dios con lo que gana mi mujer y mi sueldo escapamos, y me puedo permitir hacer lo que hago por mi pueblo culturalmente hablando, de esta manera. Pero si para que se me atienda he de pasar factura, estoy dispuesto hacerlo, pero me comprometo a que el importe que reciba, automáticamente lo cedería a un bien social, por ejemplo a la organización parroquial de Caritas, que por allí, desgraciadamente aún pasan muchas personas necesitadas.
         Quiero con este escrito, y con el recuerdo de Borges, que Nuestra Corporación reflexionen, y digo “Nuestra Corporación” porque todos, todos, han de hacer algo, los 20 Concejales y el Alcalde, la oposición recordando y exigiendo y el Grupo de Gobierno proyectando y ejecutando. No debemos conformarnos con el Museo Antonio Padrón, ya esa factura, afortunadamente está liquidada desde hace mucho tiempo por el Cabildo Insular.
         Pero quedan dos facturas igual de importante a las que se deben hacer frente: La reapertura del Museo de Arte Sacro, que es un pecado mortal que aún permanezca cerrado, y, la rehabilitación de la Casa Taller de Juan Borges Linares, que si mortal es el anterior, con este, los Concejales y Concejalas que son católicos-practicantes se debieran auto excomulgarse hasta no cumplir la penitencia. Los que no lo son, que se apliquen la Ciencia que trata del bien en general, y de las acciones humanas en orden a su bondad o malicia, en una palabra: La Moral.
         Termino con la introducción a un precioso artículo, que el pasado año publicó en La Provincia, Sebastián Sosa Álamo, Cronista Oficial de Agaete, el Poeta Chano Sosa. Decía así:
El Norte de Gran Canaria rememora a Juan Borges Linares y espera a que llegue el gran día en el que algo magno venga a distinguir su memoria y coloque su figura donde corresponda, con la dignidad que se merece tan gran paisano y tan predilecto hijo.
         Ojala Chano… ¡Ojala!
        
                                                       
Ángel Ruiz Quesada
Gáldar, Gran Candir 3 de octubre de 2008.

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