Paseo de Bartolito el del Molino

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Bartolito



Por D. Angel Ruiz Quesada


Y si he rogado para que se adjunte el presente escrito, es para recodar la existencia del PASEO BARTOLITO EL DEL MOLINO, que afortunadamente se inauguró el 22 de enero de 2006, y está ubicado entre las calles Paseo de los Guanartemes y la Calle Delgado, concretamente frente a la salida de la parada de guaguas y el ambulatorio de Gáldar. Hecho realizado por la Corporación que presidía don Manuel Godoy Melián. Seguramente lo habrá pasado por alto debido a que su trabajo lo ha querido centrar en el valor etnográfico del molino, pero entiendo también, que no debemos olvidar en ningún momento a las personas que han destacado el valor histórico, naturalmente si hablamos de historia como así ha titulado su artículo.

Aprovecho, para solicitarle su ayuda, al ver el interés que ha mostrado por nuestros valores históricos, y es que entre todos: Usted, mi cuñado Antonio, y su hijo Mario (mi ahijado), entre todos, repito, logremos las reivindicaciones que realicé en el momento de la inauguración del Paseo, y es la que le hacía en su momento al Ayuntamiento en la persona del Alcalde de la Ciudad, que por supuesto debe recogerla la actual corporación y que es la siguiente

le recuerdo mi petición para el Busto a los Molineros en la nueva rotonda junto al Molino de Bartolito, aunque reconozco que hemos de esperar un tiempo, pero sepa que afortunadamente ya la petición no es solo mía, durante estos días, mientras se realizaba las obras surgieron muchas ideas, una de ellas, y que conste que no es mía sino de los propios vecinos, aportaban como que en los terrenos que están en la parte trasera de los canales, junto al molino se pudiera realizar algo más que esto que hoy inauguramos, ya que gracias a Dios, otras personas se han manifestado reclamando algo junto al Molino, entre ellos Mario Molina Martín, yo desde aquí le quiero lanzar el guante, y es que logre la sesión de esos terrenos al Ayuntamiento y aprovechando la sensibilidad actual de toda la corporación que es mucha, logremos que se haga un gran Parque temático en nombre de Bartolito, no podría haber nada mejor junto al molino, el monumento en la rotonda y un hermoso parque. Y siguiendo con usted Don Manuel, le recuerdo la restauración de los lavaderos en reconocimiento a toda la vecindad de Rojas, y también, aunque entiendo que no es fácil, puesto que antes está su empeño en conseguir la Casa del Capitán Quesada, pero ponga en su lista, conseguir la casa que está a la entrada de este paseo, primero conocida por “El Molino”, luego por “El Almacén de Javielito”, y por último “El Taller del Rubio”, pues si lo logra, aquí iría muy bien ubicado El Museo Etnográfico de los Molinos de Gofio de nuestro municipio, usted sabe que en lo bajo de la misma aún permanece un Molino de Agua, que se podría descubrir y presenciarlo en funcionamiento a través de un cristal, al igual que el de Firgas, por eso le llamaban el “Callejón del Molino”,


Por lo expuesto Josué, reitero mi felicitación, pero no nos quedemos aquí, luchemos juntos como digo para conseguir lo mucho que falta, por el bien de todos los que nos rodean.

Y a continuación van las palabras del día de la inauguración:

Buenas tardes a todos.

Yo, también quiero intervenir, como parte de la familia, ya que Bartolito es el padre de mi mujer, y por tanto, mi suegro, pero tengo que decir que la palabra Suegro siempre me ha sonado casi como algo distinto a lo que siento por Bartolito. He de decir que mi padre murió hace muchos años, todavía me encontraba en la flor de la juventud, y siempre que hablo de mi padre, al cual naturalmente le tenía mucho cariño y le tengo ahora espiritualmente, desafortunadamente, cuando le empecé a tutear se me murió, los de mi edad sabemos que a nuestros padres nos trataba y los tratábamos con muchísimo respeto, no por ello le dejáramos de tener el amor de padre que le teníamos, y ellos el amor de hijos. Hoy, afortunadamente, para nuestros hijos, intentamos comportarnos antes de ese padre respetuoso, como buenos amigos, y así hemos descubierto que nos cuentan sus problemas y sin darnos cuenta los compartimos y tratamos de darle la mejor solución antes de que se vean obligados de contárselo al primer amigo de su edad que se encuentre y todos sabemos que el consejo nunca es igual de ese amigo que el del propio padre. Pues por ello, tengo que decir que tanto Bartolito como Luciíta, mi suegra, fueron para mí como mis propios padres, pues también a mi madre la perdí cuando aún era bastante joven.

Todo esto lo digo, para que entiendan mi gran alegría en el día de hoy, me siento como si se le estuviese haciendo un reconocimiento a mi propio padre, no cabe la menor duda que cuando se hace un homenaje a una persona siempre se toma como referente de una generación y de una tradición, por ello mi gran alegría.

También digo todo esto, para que entiendan el porqué me van a escuchar dar las gracias por lo que hoy se celebra y ustedes no se pregunten el porqué estoy aquí.

Desde hace muchos años, he intentado que se le hiciera este reconocimiento a Bartolito. Afortunadamente, tenemos una corporación que ya no mira quien hace la petición, sino a la persona a quien va destinado, y más concretamente nuestro Alcalde Don Manuel Godoy, del que tengo que decir, que al ver como ha quedado este paseo casi está más contento que nosotros mismos, no se decir cuantas veces ha pasado por aquí. En el pasado homenaje que se celebró en los Lavaderos de Rojas a Juanito Quintana el Claca, (aprovecho para darle un cariñoso saludo). En aquel homenaje, nuestro alcalde, se comprometió públicamente que a Bartolito se le debía hacer el justo reconocimiento ya que fue una persona que “mató mucha hambre en Gáldar”. Esta frase, tanto mi mujer como mis cinco hijas la hemos tenido que escuchar montones de veces estos días, cada vez que le contábamos a muchas personas lo que se estaba preparando. Lástima como dije que este homenaje no viéramos nosotros como disfruta a quien va destinado, y digo “nosotros” porque yo estoy convencido que tanto Bartolito, su primera mujer María Martín Sánchez, su segunda mujer, mi suegra y madre Lucía Vega Castillo, su hijo Pepe, su hija Narcisa y su hija Pino, lo están viendo desde lo Alto. Pero aquí, en la tierra, lo está disfrutando su hija Carmela, su hija Paca, su hijo Antonio, su hija Marusa, Lucía, Antonia, Juana, (que es mi mujer), Cristi, Tere, Saro, Coralia, su hijo Bartolo y su hija Nanachi.

Todos están presentes en ese jardín que embellecen este paseo, las piedras de molino que representan a Bartolito, piedras a las que recuerdo verle sentado picando y picando, profesión que aunque por unos pocos años también practiqué y la dejé “cambiándola por una de sus hijas”.

Los dos dragos, que representan a sus dos mujeres, y los 16 cactus que representan a sus 16 hijos.

No quiero hablar de los méritos más que sobrados de Bartolito, ya que lo hice en los medios de comunicación en octubre de 1994, cuando dando por perdida la solicitud que hacía en la tierra de este reconocimiento, reclamaba una calle en el Cielo, que tengo la completa seguridad que allí la tiene custodiada por Ángeles y Santos.

No quiero extenderme más, pues entiendo que en justicia han de hablar los que han hecho realidad este deseo, pero no quiero terminar sin antes mostrar el agradecimiento sincero a todos los que se han implicado para que esto fuese una realidad. A los pocos días del acuerdo plenario y después de elaborar un proyectito personal de todo lo que aquí estamos viendo, con la aportación de todas mis mujeres, se lo envié al Alcalde para que fuese coordinado por María Teresa Sosa. Poco después, y a las siete de la mañana de un día, nos reunimos: Juan Lorenzo, Juan Andrés Días, Blas Martín, Francisco Sosa, Ricardo Reyes, José del Pino y Alfredo Padilla, con éste último, coincidimos varias noches repasando lo hecho y lo que quedaba por hacer, siempre estaba al pie de las obras, junto a todos los concejales nombrados.

A partir de ese día empezó la aventura, aventura preciosa, porque después se sumaron muchos como si de algo personal se tratara, no sé cuantos trabajadores se sumaron, todos los que pasaban por aquí los podían ver con el entusiasmo que trabajaban, muchos de ellos hasta después de horas, quede nuestro agradecimiento familiar para todos. Uno de ellos, cuando le daba los últimos toques a los pilares de esa bonita reproducción de los canales, mi mujer le decía: – ¡Quién te iba a decir a ti que estaría haciendo los canales para un paseo de mi padre! -él le contestó- Bartolito será tu padre, pero también es mi padrino… Preciosa anécdota, que queda para el recuerdo. Con ese detalle se demostraba que ni sus hijas saben cuantos ahijados tiene Bartolito.

He de reconocer, que a medida que pasaba el tiempo, se empezaron a añadir cosas que no estaban previstas, con nuevas aportaciones de cada concejal, de los propios trabajadores, del amigo Juan Lorenzo, del encargado de obras del Ayuntamiento Alfredo Padilla, encargado que supo estimular a todos los trabajadores para que todo saliera a tiempo. Todas las aportaciones resultaron positivamente para embellecer lo mejor posible este paseo, incluso la buena disponibilidad de la vecindad.

Pero como ya me conocen, y saben que en cualquier intervención siempre termino pidiendo algo sea quien sea quien nos represente, aquí va la petición de hoy.

Don Manuel, vuelvo a reiterarle nuestro sincero agradecimiento, pero aquí no queda la cosa, le recuerdo mi petición para el Busto a los Molineros en la nueva rotonda junto al Molino de Bartolito, aunque reconozco que hemos de esperar un tiempo, pero sepa que afortunadamente ya la petición no es solo mía, durante estos días, mientras se realizaba las obras surgieron muchas ideas, una de ellas, y que conste que no es mía sino de los propios vecinos, aportaban como que en los terrenos que están en la parte trasera de los canales, junto al molino se pudiera realizar algo más que esto que hoy inauguramos, ya que gracias, a Dios otras personas se han manifestado reclamando algo junto al Molino, entre ellos Mario Molina Martín, yo desde aquí le quiero lanzar el guante, y es que logre la sesión esos terrenos al Ayuntamiento y aprovechando la sensibilidad actual de toda la corporación que es mucha, logremos que se haga un gran Parque temático en nombre de Bartolito, no podría haber nada mejor junto al molino, el monumento en la rotonda y un hermoso parque. Y siguiendo con usted Don Manuel, le recuerdo la restauración de los lavaderos en reconocimiento a toda la vecindad de Rojas, y también, aunque entiendo que no es fácil, puesto que antes está su empeño en conseguir la Casa del Capitán Quesada, pero ponga en su lista, conseguir la casa que está a la entrada de este paseo, primero conocida por “El Molino”, luego por “El Almacén de Javielito”, y por último “El Taller del Rubio”, pues si lo logra, aquí iría muy bien ubicado El Museo Etnográfico de los Molinos de Gofio de nuestro municipio, usted sabe que en lo bajo de la misma aún permanece un Molino de Agua, que se podría descubrir y presenciarlo en funcionamiento a través de un cristal, al igual que el de Firgas, por eso le llamaban el “Callejón del Molino”, ahora, gracias a usted y a toda su corporación pasa a llamarse “Paseo Bartolito el del Molino”.

Muchas gracias, muchas gracias a todos.

Gáldar, 22 de enero de 2006.

A continuación pasamos las fotos de la inauguración que servirán de “reclamo” para que no dejen de visitar el Paseo, y así, nos ayuden también, para seguir insistiendo a quienes le corresponda, que el mismo se conserve en las condiciones mínimas de utilización, ya que es transitado por la mayor parte de la vecindad de La Montaña y de Rojas que se dirigen hacia la parada de Guaguas o al Ambulatorio.


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