Zurrón de los Recuerdos «Juan Moreno Falcón»

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JUAN MORENO FALCÓN,

Las Alfombras, Las Carrozas y los Escenarios Teatrales

 GÁLDAR, EN GRAN CANARIA, LE DEBE

UN JUSTO RECONOCIMIENTO 

Buenos días a todas y a todos los oyentes.

El día de hoy, quiero dedicarlo y, en lo que al arte se refiere, a las preciosas costumbres en mi ciudad de Gáldar en Gran Canaria: Las Alfombras, Las Carrozas y los Escenarios teatrales.

En lo que a las Alfombras se refiere, quiero aclarar, que no se trata de las alfombras orientales o persas anudadas bien a mano o por medio de maquinarias que desde hace 2000 años se utilizan como artículo de decoración en nuestros hogares. Ni mucho menos a las alfombras voladoras que pertenecen al reino de la fantasía del sueño de nuestros niños.

Me refiero a la elaboración de las Alfombras en las calles de nuestra ciudad, en la celebración de las fiestas del Corpus y las del Corazón de Jesús. Para hablar de ellas me van a permitir que me traslade a los tiempos de mi niñez, que con toda seguridad coincidirán con la de muchísimos oyentes, no solo los de mi edad, sino de varias generaciones ya que esta costumbre es muy común hasta hoy en día afortunadamente.

Formaba yo parte de la Acción Católica, que presidía por aquel entonces Manuel Juan Estévez Gil, el que posteriormente fuese mi profesor de psicología y relaciones humanas. Junto a varios compañeros “tomábamos” el jardín de las tías de nuestro pintor Antonio Padrón. Aquel hermoso jardín que de noche invadía de aromas fascinantes toda la Calle Larga, procedentes de la enorme enredadera de jazmines y estefanotas que no solo cubría la pared del Casino, aún sin encalar, sino también, la de la calle Capitán Quesada. Allí, en aquella esquina que se formaba entre la vía que lleva hoy su nombre y un callejón de tierra que, desde las troneras de la calle Drago traía una larga acequia, más alta que mi cuerpo, rebosante de agua clara, amasábamos el serrín y lo teñíamos de múltiples colores para utilizarlo junto a flores, sal, tierra y arena en las tradicionales alfombras del Corpus y del Corazón de Jesús. Toda la ciudad colaboraba. Cuando caía la noche, y con la poca luz existente, la vista, en contra de nuestra voluntad, se dirigía hacia aquellas paredes que estaban llenas de figuras fantasmagóricas. Nos quedábamos extasiados y, entre nosotros, decíamos en voz baja: “Son las pinturas del señor pintor que vive allí” señalando con temor al estudio. Aquellas pinturas resultaron ser las hermosas creaciones, en las que mostró la intensidad de su expresión sincera. Afortunadamente se salvaron algunas. Incluso, nos homenajeó con una de sus obras, el óleo Haciendo alfombras donde claramente se ven varias mujeres que trabajan inclinadas, mientras otra acerca serrín.

Con esta obra se demuestra que la costumbre es de bastantes años. En las actas de la Heredad de Aguas de Gáldar, con unas ordenanzas desde el año 1870, plasmaron unas especiales normas sobre el debido uso del agua donde se regulaba todos los aspectos sociales y cívicos valorándose la importancia de ala misma, con un Heredamiento donde se regulaba entre otros la huerta de la Casa Parroquial con la Quiebra del Corpus.

Cómo nos divertíamos aquellas noches, tiñendo como digo el serrín, deshojando las flores, triturando los tárales con aquellas maquinarias en la Cruz de los Caídos, puestas no solo por el Ayuntamiento sino por los terratenientes, todos colaboraban. Con un ambiente familiar fabuloso, las puertas de la vecindad de la calle larga se abrían con toda confianza, nos invitaban a refrescos, café, dulces. Mientras confeccionábamos las alfombras, contábamos nuestros relatos, unas veces de risas, otras de miedos…Y digo como nos divertíamos porque ya, en la actualidad lo más que se hace en la noche anterior es el tizado y el dibujo de las mismas, pues todo lo demás se hace por la mañana el mismo día de la celebración de la fiesta.

Sé que con el tiempo se han destacado muchos artistas que sería innumerables nombrarlos, tanto hombres como mujeres, entre las que se destaca una de las grandes impulsoras a través del Instituto Sáulo Torón, la conocida exprofesora Pepita Medina, afortunadamente, cuenta con un reconocimiento, ya que la Academia de Pintura de la Ciudad recoge su nombre.

Pero no cabe la menor duda, de que, entre estos artistas, figura uno de los pocos que cuenta con una felicitación por escrito del Ayuntamiento, Juan Eugenio Moreno Falcón, curiosamente fue por los años ochenta, cuando confeccionó una preciosa alfombra donde se reproducía el primer cupón de la Once de mayo de 1939 en sus cincuenta aniversarios.

A Juan Moreno, también le conocíamos por su artística caligrafía, muy parecida a la de Juan Rodríguez Vega, archivero y presidente del Grupo de Teatro Ajódar.

La letra de Juan, muchas familias la tienen recogida en aquellos bonitos diplomas que se extendían en el Registro Civil por los nacimientos que allí se registraban, ya que él dedicó varios años de su vida en dicha Entidad. Durante muchos años y hasta su fallecimiento era uno de los funcionarios de la Once.

A Juan, se le recuerda también, por sus artísticas Alfombras del Corpus que realizaba junto al frontis del Templo de Santiago Apóstol, junto a la Farmacia conocida por “la de la Plaza”. No me puedo olvidar de la alfombra que, realizada para el Grupo de Teatro adornada por una gran guirnalda de bombillos con luz eléctrica, que tuvimos que rogar a los dueños de una dulcería que estaba junto a la farmacia para que nos permitiese conectar a la corriente en el momento de la procesión.

También, y todos los días de la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, no faltaba la Alfombra de Juan Moreno al comienzo de la Calle Guaires.

Pero no sólo por el arte de las alfombras era conocido Juan Moreno, sino que también se destacaba por la elaboración de carrozas para las fiestas patronales de Santiago Apóstol en la ciudad. Es recordada la pequeña trifulca, y lo digo en sentido en sentido cariñoso, que tuvo con el entonces secretario del Ayuntamiento de Gáldar y pregonero de las fiestas patronales de 1995, don Juan Manuel Suárez Rodríguez, que afortunadamente puede dar fe de ello. Cada año, don Juan Manuel, era el encargado de recabar colectivos que se encargara de las carrozas para las fiestas. Uno de los años, ve a Juan Moreno y le preguntó si ya estaba preparado para hacer la carroza, Juan le dijo como que estaba empeñado en hacer “La Cibeles”, Don Juan Manuel le decía: -Juanito, eso es un arte romano muy difícil- Juan Moreno, muy desanimado desistió aquel año, pero ya el siguiente cuando le volvió a preguntar le dijo que si no le permitía hacerla no haría ninguna. Don Juan Manuel, aunque preocupado consintió y la reproducción de La Plaza de Cibeles comenzó a hacerla en la Casa Ciel, donde antiguamente se realizaban todas las carrozas.

Todos sabemos que se trata de una plaza, que al igual que Gáldar se identifica con las Tres Princesas de Juan Borges Linares, Madrid lo hace con la fuente de Francisco Gutiérrez Arribas que esculpió la Diosa y el Carro. Que, según la mitología, representa la diosa griega Cibeles, la que fuera esposa del titán Crono y madre de Atis

Los leones fueron realizados por Roberto Míchel, con la colaboración general de todo el monumento del adornista Miguel Ximénez. Fue precisamente los leones el reto más importante de todas las carrozas que había realizado Juan, pues el carro le fue totalmente fácil de hacer y la diosa no fue necesaria ya que existía una real, también se trata de otra persona que lo puede contar, Juan con su mirada artística, eligió a la bella Amelia Díaz Pérez, que iba arropada con otras lindas señoritas: Belki Osorio Moreno, Belki Rodríguez Jorge, y su hija Leticia Moreno Rodríguez. También estaba otra chica que no he conseguido el nombre, pero me gustaría si me escucha algún familiar que me lo dijera para completar esta memoria.

Aún se recuerda la anécdota, cuando Juan se encontraba con su familia, en los alrededores de la plaza para ver desfilar su carroza, al llegar a su altura, oyó a varios niños decir: – ¡mira los leones! Juan le dijo a su familia. -¡Son leones!, menos mal que no dijeron  -¡Mira los perros! Esto fue la gran satisfacción recibida junto a la felicitación de don Juan Manuel Suárez.

La otra faceta de Juan Moreno era la escenografía. En mis archivos, conservo fotografías de los escenarios de varias obras de mi Grupo de Teatro Facaracas que dirigía Celso Martín de Guzmán. Las representábamos en el salón de actos de la Escuela Pública, hoy Colegio Fernando Guanarteme. En 1963 fue la primera: Que “bollo” es vivir de Antonio Lara, luego siguieron otras, El Pan de Todos y La Sangre de Dios de Alfonso Sastre, Don Armando Gresca de Tono y El Zoo de Cristal de Tennesee Willíams.

Después, a partir de octubre de 1971 enlazó su actividad en las puestas en escenas de las innumerables obras que ha llevado a cabo el Grupo de Teatro Ajódar.

Pero si espectaculares eran todos estos trabajos escenográficos, mucho más lo fue el del Auto de los Reyes Magos de Gáldar durante los 15 años que se encontraba en manos de este Grupo.

Recuerdo a Juan Moreno junto a Francisco Bolaños Díaz, diseñando los primeros elementos del vestuario. Parece que aún le veo en la calle Gumidafe, donde se encontraba su antiguo domicilio, con un puntero en la mano dando “punterazos a los escudos de los romanos”. Un año, me sorprendió con un diseño de un enorme capitolio romano y el resto de los escenarios que se lució a tamaño real, durante tantos años en el frontis de la iglesia. Se trataba de cuatro enormes escenarios de seis metros de largo por tres y medio de ancho. El Senado, el Belén, el Aposento de Herodías y el majestuoso Palacio de Herodes.

Aún no me explico, como es que todo esto se realizara en los años ochenta, con muchísimos menos medios que ahora, ya que no se contaba con la colaboración municipal como ocurre desde que lo dejó Ajódar, y hoy, se permiten quitarlo del incomparable Frontis del Templo de Santiago Apóstol y relegarlo a un escenario en la Plaza de Santiago como si de un espectáculo de fin de curso se tratara.

Lo único que pido es que Juan Moreno no levante la cabeza en esta tierra, que la siga teniendo bien erguida como con toda seguridad, Dios se la permite tener en el Cielo.

Creo que los que me escuchan, estarán totalmente de acuerdo conmigo si pido la nominación de una calle para el Artista Juan Moreno Falcón, pues en la actualidad existen muchas a nombre de otras personas que la han conseguido con muchísimos menos méritos de los aquí expuestos, pero no cabe la menor duda que debemos respetarlas.

(Interpretación de Folia por Juana Molina Vega)

En estos días de reyes

me acuerdo de Juan Moreno

me acuerdo de Juan Moreno

 

 de aquellos Maravillosos escenarios

que nunca olvidaremos

de aquellos maravillosos escenarios

que nunca olvidaremos

 

En estos días de Reyes

mi amigo Juan Moreno

Esta es la justificación a la petición realizada en mi pregón a las Fiestas Patronales de Santiago Apóstol del pasado 2007, aunque se que basta que Ángel Ruiz Quesada la haya pedido para que este Grupo de Gobierno no lo hagan, porque desgraciadamente no estamos con los nuevos tiempos prometidos, hemos vuelto a tiempos pasados. Pero yo no pierdo las esperanzas, porque con toda seguridad llegaran mejores tiempos, ¡ojalá sea pronto!

Ahora, aprovechando la ocasión que me brinda esta emisora, quiero manifestar un sincero deseo que quiero compartir, no solo con todo el equipo de de la radio, sino con todos los oyentes que cada sábado sintonizan con la misma y, con paciencia escuchan a estos tres comentaristas, a la directora del programa Tere Godoy, a Fernando Malax y al que les habla, escuchando pacientemente el comentario que les preparamos cada sábado en este Zurrón de Radio Doramas, para no olvidar nuestra historia, nuestras tradiciones, porque como bien decía el argentino  Jaime D’Avalos, gran soñador de historias: Los pueblos que olvidan sus tradiciones, no saben de dónde vienen ni saben a dónde van y se convierten en un conglomerado amorfo sin dirección ni sentido…”

Y, el deseo que les digo, aunque suene como un tópico más, es que todos recibamos, toda la felicidad que nos podamos merecer, porque está claro que de acuerdo con lo que sembremos será la cosecha que recojamos. Que no nos olvidemos de que por estas fechas siguen acercándose a los centros de caridad, muchas personas para que alguien le haga llegar un paquetito, no de productos navideños como muchísimos tienen la suerte de recibir, sino de productos de primera necesidad, a veces, hasta una manta para poder abrigarse. Y sin dejar de mirar las necesidades del exterior, miremos primero al que tenemos junto a nosotros, Que nos preguntemos a quién podemos ayudar, y que no pasemos de largo sin hacer por ellos lo que esté a nuestro alcance.

Muchas felicidades y un buen 2009 para todas y para todos.

Hasta un próximo Zurrón.

 

                                                         Ángel Ruiz Quesada

                                                         20 de diciembre de 2008

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