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EL PÚLPITO DE LA IGLESIA DE SANTIAGO APÓSTOL EN GÁLDAR, GRAN CANARIA

(Comentario para Radio Faycán, en su programa Antena Abierta dirigido por David Hatchuell del día 4 de febrero y para Radio Doramas del día 5, ambos del mes de febrero de 2010).
El Comentario del día de hoy lo he realizado bajo el título:
EL PÚLPITO DE LA IGLESIA DE SANTIAGO APÓSTOL EN GÁLDAR, GRAN CANARIA.
“Al César lo que es del César”

El 31 de enero del pasado año 2009, y, en el interesante programa de la emisora galdense Radio Doramas, “El Zurrón” di lectura a un extenso artículo que posteriormente fue colgado en la página del amigo Juan Ruiz Tacoronte jarutaco.lacoctelera.net, y la propia www.angelruizquesada.com hasta la fecha fácilmente localizable bajo el título LAS PINTURAS DEL TECHO DE NUESTRA IGLESIA DE SANTIAGO APÓSTOL, 1897.

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Lo traigo a colación por dos motivos, uno de ellos, es que afortunadamente, las obras de la Cubierta de La Iglesia, en estos días darán su feliz comienzo. Estaba previsto, que comenzasen el lunes de la pasada semana, pero motivado por los temporales de todos conocidos se han visto obligados a aplazarlas por unos días. Serán los operarios de la  empresa de don Agustín Norberto Miranda Jorge quienes realizarán estas importantes obras.
El día 24 del pasado mes de febrero, en los medios informativos locales, se leía un comunicado recibido del Ayuntamiento de Gáldar, textualmente, en http://www.infonortedigital.com se recogía con el siguiente titular: APROBADO EL PROYECTO PARA MEJORAR LA CUBIERTA DE LA IGLESIA DE SANTIAGO.
La Junta de Gobierno Local aprobó recientemente el proyecto denominado “Cubierta de la Iglesia de Santiago de Los Caballeros” redactado por la Oficina Técnica Municipal y con un presupuesto de 106.000 euros. Las obras serán realizadas por el Obispado de la Diócesis de Canarias y permitirán el arreglo y la mejora de la cubierta del citado templo, una obra necesaria que mejorará además los frescos del interior del techo de la iglesia.
Según consta en el proyecto las obras consistirán en la limpieza de la cubierta y torre; trabajos de albañilería; impermeabilización de la cubierta; pintura plástica exterior y colocación de extractores para la renovación del aire de las naves, que permita eliminar las condensaciones en la parte interior de la cubierta, evitando que se sigan deteriorando las pinturas.
Finaliza el comunicado, con los clásicos e interesantes datos históricos del templo. Pero en ningún momento se hace mención alguna, que la financiación de estas obras será con cargo a la Dirección General de Patrimonio Histórico del Gobierno de Canarias, mediante subvención concedida al Obispado de la Diócesis de Canarias, previa petición del Concejo Parroquial de Patrimonio, del cual me siento honrado pertenecer.
No cabe la menor duda, que al Ayuntamiento, debemos agradecer la realización del proyecto y la dirección de dichas obras, atendiendo también a nuestra petición,  pero creo que  es justo agradecer a la Dirección General mencionada,  la concesión de dicha subvención. “Al César lo que es del César”.

El otro motivo, es el que me ha llevado a titular el presente artículo, EL PÚLPITO DE LA IGLESIA DE SANTIAGO APÓSTOL EN GÁLDAR, GRAN CANARIA.

En estos días, los fieles que acostumbramos asistir a los actos litúrgicos en nuestro Templo de Santiago Apóstol en Gáldar, así como los peregrinos que cumplen con el actual rito del Año Santo Jubilar, echarán en falta el Púlpito que pendía en una de las columnas de la nave central.
Curiosamente, en el artículo mencionado anteriormente, se recogía el comentario del amigo Juan Lorenzo Santana Medina y del propio autor de la página Juan Ruiz Tacoronte, cuando ambos se preguntaban: “… ¿Y qué pasa con el Púlpito? ¡Que se nos viene abajo! Eso también es preocupante, salvo que ya se tomara una solución al respecto que desconocemos”.
Por esa fecha, sólo se contaba con una promesa verbal hacia nuestro párroco don Agustín Monroy, que él, por prudencia no quería comentar con nadie. Ahora ya, se muestra muy satisfecho cuando lo cuenta.
El pasado día 28 de febrero, cuando junto a mi mujer asistíamos a la misa dominguera, notamos el vacío en la columna junto al altar. Al finalizar la santa misa, nos acercamos y leímos una breve nota en el que se nos indicaba como que el Púlpito se encontraba “EN RESTAURACIÓN”. En la puerta de entrada al Templo se encontraba nuestro párroco don Agustín Monroy Rodríguez despidiendo a todos los feligreses. Le preguntamos  y con semblante de preocupación y la vez de satisfacción, nos informaba lo que había sucedido.
Don Teodoro del Pino Jiménez, desde hace unos dos años, le había dicho a don Agustín, como que se había autoimpuesto la promesa de restaurar el Púlpito en su Taller de Carpintería, antes de que fuese demasiado tarde. Y se lo recordaba en las celebraciones del Santo Patrón, pues al asistir en su calidad de medalla de plata nacional al mérito en el trabajo y ocupar durante la celebración de la función solemne al Santo Patrón,  uno de los asientos destinados a las autoridades ubicados en la Capilla del Santísimo, al dirigirse a los mismos, se hace necesario pasar junto al Púlpito, incluso, tocar con la mano el pedestal que lo sostiene y hacer una leve inclinación de cabeza para no tropezar con el mismo. Cada vez que lo tocaba, se decía asimismo, -el próximo año estarás restaurado-. Curiosamente, el 25 de julio pasado, se trabó en una de las “estillas” que sobresalían. Ese fue el motivo, por el cual no quiso esperar más tiempo, según me decía,  “el propio Púlpito, le ha recordado la promesa”.
Por ello, días pasados en presencia de don Agustín fue a ver en el estado grave que se encontraba  sus maderas. Estaban totalmente carcomidas.  Él, como profesional de estos menesteres se sorprendió en ver la forma calamitosa que se encontraba. Le dijo: -Don Agustín, “esto” se nos viene abajo- (curiosamente, la misma frase de los compañeros aludidos) -no se puede restaurar, ¡hay que hacerlo nuevo! Usted no se preocupe, aunque mi promesa fue  restaurarlo, yo haré uno nuevo, idéntico a este, usted se puede quedar tranquilo porque no notará la diferencia-. El párroco, muy preocupado, le indicó que si fuese posible, cuando lo tuviese terminado se haría la operación “de quita y pon” con tal de no preocupar a sus fieles. El profesional sin dudarlo le contestó  -¡hay que desmontarlo antes de que se caiga sobre cualquier persona!- Y así se hizo.
A los pocos minutos de salir el Púlpito de la Iglesia, como por arte de magia, don Agustín recibió primero una llamada telefónica y posteriormente  la visita de unos señores que… prefiero, por prudencia hacia el mismo, hacia don Agustín, no nombrarlos. Pero sí decir que les metieron “el miedo en el cuerpo”, poco menos como si fuesen los únicos que cuidan y defienden el patrimonio histórico de la ciudad,
Este hecho, me llevó durante estos días, el intentar averiguar, el valor histórico que pudiese tener el Púlpito mencionado. Me he repasado infinidad de apuntes que poseo sobre el Templo de Santiago, especialmente de las “cuentas de fábrica”, así como,  la publicación de don Santiago Cazorla León “Gáldar en su archivo”,  y también, varios trabajos que se han realizado sobre el Templo. En uno de ellos, y que lo mencione, he encontrado este breve texto: En la columna que está el pie de la escalinata del presbiterio vemos un púlpito de líneas sencillas como las del templo. En él predicó el padre Antonio María Claret en su visita misionera a la isla. (María Teresa Ojeda Guerra, La Laguna, Tenerife, 1963).
Entiendo por ello, que estamos hablando de una obra de carpintería sin relevancia alguna, no por ello la tiene en el ámbito sentimental. Pero nada más. Ese es mi parecer.
Tengo la seguridad, que a ninguno de estos señores, entre ellos una señora, ojalá me equivoque, se les ha ocurrido llamar a don Teodoro del Pino y agradecerles el hermoso gesto que ha tenido con la Iglesia, es decir con todos los ciudadanos galdenses, porque la iglesia es de todos nosotros.
Mi sincero deseo, es, que  alguno de  ellos, en su calidad de representante público,  en el próximo Pleno Ordinario de nuestro Ayuntamiento de Gáldar, se le ocurra solicitar a toda la corporación el merecido agradecimiento que merece este ciudadano de pro.
Y, que no se olviden que Don Teodoro, es una persona muy cabal, y, como bien indica este calificativo, es Excelente en su clase, Exacto y Perfecto. Muy conocido por las importantes restauraciones y reposiciones que ha llevado a cabo en nuestras Islas, tales como el Parlamento, varias Consejerías y Direcciones Generales del Gobierno de Canarias. En Gáldar, se cuenta con la reposición de ventanas y puertas de Las Casas Consistoriales, del antiguo Colegio Jesús Sacramentado, del Teatro Municipal, así como de la reposición de sus nuevas butacas, etc. Y como dije antes, medalla de plata nacional al mérito en el trabajo. En una palabra, toda una personalidad que merece al menos que se le respete, porque entiendo que con este gesto se le ha faltado al respeto.
Para tranquilidad de los que me escuchan o me leen, porque este artículo será colgado en las páginas digitales amigas, el encargo está en buenas manos, se realizará en madera de  “Vitacola”, y como bien me dijo el profesional, -la mejor madera del mundo, durará toda la vida-  (El anterior estaba realizado en “Sapele”). Y, lo más importante, en estos tiempos que todos los que no son capaces de solucionar un problema de este calibre se escudan en la dichosa crisis económica, ¡no reportará gasto alguno! Porque el Taller de Carpintería Teodoro del Pino e Hijos, S.L. costeará la totalidad de su precio, y lo digo quizás traicionando la confianza del propio autor, ya que no cuento con su autorización para decirlo, pero entiendo que estas cosas deben saberse, por aquello de… “Al César lo que es del César”
¡Ojala!, el orador sagrado de la Función de Santiago Apóstol 2010, en agradecimiento por este hermoso gesto, se dirija a los fieles peregrinos desde el nuevo púlpito ¡ojala!
Solo me resta decir, y me atrevo hacerlo, no solo en mi calidad de Vocal titular del Consejo de Patrimonio Histórico de Canarias, sino también en nombre de toda la Comunidad Parroquial, porque tengo la seguridad de que todos, ¡todos!,  estarán  de acuerdo conmigo para decirle, ¡Muchas gracias don Teodoro del Pino!, ¡Muchas gracias!, y que Dios le bendiga.
                                                           Ángel Ruiz Quesada
                                       Gáldar, Gran Canaria, 4 de marzo de 2010